A quién le hablas
Quién compra de verdad —no quién te da like—, qué le preocupa, qué lo mueve y qué objeciones pone antes de decidir. Es lo primero y es lo que casi nadie hace: se parte directo en el anuncio. De acá salen los ángulos con los que va a hablar el negocio.
Si esto está mal, todo lo demás está bien hecho para la persona equivocada.